Hace un mes…
-Hijo, traeme la ropa sucia que tengas así te la lavo.
-Ok, ma.
(De alguna manera no muy clara un par de medias fucsias se colaron entre mi ropa interior y ahora tengo unos increíbles slips rosados. Bien de Play Boy… gay :S )
A la semana…
-Ma… esteee… ¿me podés lavar la ropa?
-Claro, hijo, traémela.
(Esta tanda fue toda mi ropa de color claro. Para ayudar a blanquearla echó una buena cantidad de lavandina dentro del lavarropas… y encima de mi ropa. Resultado… mi remera celeste con guardas marrones ahora es celeste con manchas blancas y marrones :S )
Dos semanas más tarde…
-Hijo, hace dos semanas que no me traés ropa para lavar.
-Si, pasa que lavé algunas cositas a mano.
-Pero con el frío que hace te vas a enfermar. Traéme la ropa así te la lavo.
-Sabés que pasa, vieja, cada vez que me lavás la ropa te mandás puras cagadas.
(Al final me convenció. Esta vez no me tiñó nada de rosado ni me destiñó ninguna prenda. Esta vez hasta planchada volvió mi ropa. Pero esta vez le puso tanto, pero tanto suavecito a la ropa que el olor me llega a descomponer :S )
¡¡¡Que vuelva el calor así puedo seguir lavándome yo solito la ropa!!!










