Para la banda (Amigos)

Pensar en amigos es pensar en mi primer pedo, mi primera salida, mi primer levante.
Pensar en amigos es pensar en una birra bien fria, un vino con coca o en vodka con durazno.
Pensar en amigos es pensar en un buen asado, una pizza quemada, unas empanadas calientes o un plato de ravioles a las 6 de la tarde.
Pensar en amigos es pensar en esas noches de campo recagandome de frio y entrando en calor con sus puteadas.
Pensar en amigos es pensar en noches despiertos frente a la computadora, en toda esa guita gastada en fichas de video, pool o metegol.
Pensar en amigos es pensar en tantos recuerdos, buenos o malos, pero que sin ellos no seria el que soy ahora.

Pero esto no es todo.

Pensar en amigos es pensar en mi mismo, es recavar en lo mas hondo de mis sentimientos y ver que ellos ocupan ese lugar.
Pensar en amigos es pensar en encontrar una forma de vivir para ellos y no por ellos, de vivir con ellos y no de ellos.
Pensar en amigos es pensar en la magia que los rodea y que me llena de alegrías cuando me acompañan.
Pensar en amigos es pensar en las triztezas que matamos juntos y que sin ellos no podria haber superado.
Pensar en amigos es pensar en esos que hoy no están, pero que estamos esperando con los brazos abiertos porque nadie jamás ocupará su lugar.

Pero por sobre todas cosas, pensar en amigos es pensar en ustedes… Negré, Tota, Tami, Javi, Chobi y Naara… mis amigos.

——–
Bueno, este es viejo, y aunque originalmente fue dedicado a otras personas, el sentimiento es el mismo.

Published in: on 29 diciembre 2006 at 16:51  Dejar un comentario  

Los LocosCBA

casa-mirkote2.jpgcasa-pol.jpgel-cheto-es-el-del-balde-de-hulk.jpgcumple-de-tank4.jpgcumple-de-tank1.jpgcumple-pol-loser.jpgcumple-pol-loco-e-chupao.jpgcumple-pol2.jpg

Published in: on 28 diciembre 2006 at 0:58  Comments (3)  

Los esclavizadores de hoy (Última Parte)

Del placer al fanatismo

Hace unos meses fui a ver a un bar un partido de Belgrano. Jugó contra Velez ese día y perdió 2 a 0. Que calentura que tenía. Tanto me amargué que incluso vino una mina y se sentó en mi mesa y empezó a hacerme ojitos, morderse los labios, pasar la lengua por el helado intentando conseguir no se qué de mí, porque en ese momento sólo tenía ojos para el partido y ni tronco de bola le di. Incluso no noté cuando se levantó y se fue. Y sin embargo, a pesar de tanta amargura y calentura, al domingo siguiente estaba de nuevo en el mismo bar, porque pasaban Belgrano – River. Y como me amargué con el gol de River (por cierto, penal que no vio nadie) y como grité el empate de Belgrano. Ese día volví contentísimo a casa. ¿Volví a ir alguna vez más a ese bar? Sí, en la victoria de Belgrano sobre Boca. Y nunca más. Sunpongo que ya adivinaron de quien soy hincha, ¿no? ¡De Belgrano, papá! Soy fanático de Belgrano. A mí no me causa placer ver partidos de fútbol, me causa placer y alegrías ver ganar a Belgrano y me causa mucha bronca y amargura verlo perder. Y digo verlo ganar, porque verlo jugar… Es cierto, la “B” no juega a nada, probablemente sea mucho más interesante un partido de otro equipo, pero a mí no me interesa para nada verlo.

(más…)

Published in: on 27 diciembre 2006 at 17:07  Dejar un comentario  

Uno que trae cola (2da Parte)

II

“No creerías las cosas que he hecho por ella.
Cobardemente, sí, pero sin vergüenza.”
Ella usó mi cabeza como un revolver – Soda Stereo

Ya pasaron dos horas y nada. El aire de la habitación se ha enrarecido, en parte por el calor que hace afuera y en parte porque Migue no deja de fumar. Hace media hora que ninguno de los tres abre la boca para decir algo. El arma que llevo en el cinturón me pesa más de la cuenta y me pone inquieto. Cada tanto cruzo una mirada con Lorena, pero no logro leer nada en sus ojos. Igual eso me calma un poco, como si sola presencia fuera más que suficiente para justificar el hecho de que no me haya agarrado mis cosas y haberme largado antes. Estos cruces de miradas duran poco, hasta que Lorena nota que Migue nos está viendo. No puedo dejar de sentir cierto odio, pero sobre todo celos, por él.
Acá va el resto de la historia.

(más…)

Published in: on 27 diciembre 2006 at 16:58  Dejar un comentario  

La reconciliación

– Buenos días, Lucifer, ¿qué te trae por acá arriba?
– Ya cortala con esos buenos modales, Dios, que me tienen podrido. Vengo a hacerte una queja.
– ¿Y de qué se trata esta vez, Portador de la Luz?
– Loco, ya no damos abasto allá abajo. Cada vez son más los humanos que nos mandan. Ya no se que hacer para acomodarlos. Encima en los últimos siglos se volvieron más pretenciosos. Que acá hace mucho calor, que por qué me pusieron junto a este violador, que el asesino aquel me sacó la lengua. ¿Por qué no te mando algunos para acá arriba, que bastante despoblado lo veo?
– Eso es imposible, Principe de las Tinieblas. Son todos pecadores y están allá pagando por sus pecados.
– Y a eso voy, Barbas. Tenés que ponerle un límite a tu iglesia. Cualquier pelotudez es pecado hoy. Por qué no quitas la hosexualidad de la lista de pecados, como era antes. Así por lo menos la mitad de los humanos se va a venir para acá arriba y la cosa va a estar mejor repartida.
– Sabes que no puedo hacer eso. Si quito la homosexualidad se me va a llenar el cielo de curas toquetones y se va a degenerar todo como la última vez. ¿Te acuerdas de lo que pasó, Lu?
– Como no voy a acordarme, si así empezó todo. Y no me digas Lu que no me gusta.
– Es que ya me quedé sin apodos para ponerte, Luci.
– Luci menos. Me hace sonrojar.
– Hay, pero si te queda tan bien el colorado, Luci.
– Cortala, querés, dale.
– Lu, Lu, Lu…
– Sos malo, che. Si los humanos supieran lo malo podés llegar a ser.
– Sí, pero tambien puedo ser muy cariñoso, ¿no, Luci?
– Quitate, che, me haés cosquillas con la barba.
– Pero si te encanta. Mira, tienes la punta de la cola dura… muy dura. Vamos a tu casa a o la mia.
– No, la mia no. Allá son todos buchones y alcahuetes.
– Y aca arriba los santurrones van a poner el grito en cielo, o sea… acá, es decir… ¿me entiendes, no?
– Ajá. Mejor vamos al purgatorio. Ahi nadie va a hacer comentario alguno porque todos quieren venirse para acá. Por suerte pusiste el chusmerío como pecado.
– Bueno, vamos. Tú por delante, yo por detrás.
– Epa, ¿cambiaste las costumbres en los últimos milenios?
– Es sólo por educación, nada más. Venga, ponte en marcha.
– Siempre tan educadito, vos. ¡Sacá la mano, che, no seas tana purado!
– Es que estoy muy exitado.

Poio – RdlS

05/11/2006

Published in: on 27 diciembre 2006 at 16:55  Comments (5)  

Mis trabajos

imagen-012.jpgimagen-013.jpgimagen-014.jpgartesanias-007.jpgartesanias-002.jpgartesanias-003.jpgartesanias-004.jpgartesanias-005.jpgartesanias-006.jpgartesanias-001.jpg

Published in: on 26 diciembre 2006 at 17:37  Comments (86)  

Últimas fotos desde Rincón de los Sauces

YoYo de nuevoYo mal sacadoEl puestoMi piezaLa MorochaOtra de la MorochaLa Morocha vs. la Monita 1er roundLa Morocha vs. la Monita 2do roundLa Morocha vs. la Monita 3er round

Published in: on 26 diciembre 2006 at 15:04  Comments (12)  

Amor Eterno

Cuando amas a alguien
lo colocas en un alto pedestal,
tan alto que no puedes llegar hasta él.
Entonces aprendes a volar
para poder alcanzarlo
y conocer con él la felicidad.

Pero tan grande es tu amor
que durante el camino tus alas se cansan,
el pedestal se debilita
y al fín cae cuando aún
no has llegado a la cima.
Porque el amor no dura para siempre.

Cuando amas a alguien
construyes una gran embarcación
para recorrer juntos los mares de la felicidad.
Pero la madera se pudre en el salado mar
y finalmente se hunde junto a vos.
Porque el amor no dura para siempre.

Cuando amas a alguien
descubres las respuestas
de muchos interrogantes.
Pero te harás nuevas preguntas
que no siempre obtendrán una respuesta.
Porque el amor no dura para siempre.

Por eso yo no quiero amar a alguien.

Para no tener que subirlo a un pedestal
que se derrumbará antes de alcanzar la cima.
Para no tener que construir un barco
que se hundirá en las saladas aguas del mar.
Para no formularme preguntas
que ninguna respuesta hallarán.

A no ser que ese alguien seas vos.

Entonces te construiré un pedestal tan firme
que ni un terremoto derribará,
y un barco de acero para que
no lo pudran las aguas del mar.
Escribiré una enciclopedia tan grande
en la que todas las respuestas podremos hallar.

Porque con vos el amor durará para siempre.

Published in: on 26 diciembre 2006 at 14:34  Comments (1)