Amo

Un cuento de terror con alto contenido erótico. Nació como un cuento de fantasmas, pero la canción de Rata Blanca “Aún estás en mis sueños” y el último libro que leí, Caricias de horror: 22 cuentos de terror y sexo” le dieron forma y esto es lo que quedó. Espero les guste.

amo.jpg

Hoy desperté con un montón
de marcas en mi piel,
alguien por la noche me las dejó.

Aún estás en mis sueños – Rata Blanca

La primera vez que vio las marcas en su piel pensó que se las había hecho su novio Ricky durante la noche, mientras hacían el amor, y ella no se había dado cuenta. Se trataban de cinco pequeños moretones (en realidad no llegaban a morados, más bien eran colorados) a ambos lados del cuello, como si hubiera apretado más de la cuenta cuando la tomó por los hombros. Esta nueva situación la excitó un poco; Ricky era bueno en la cama, hacían el amor casi todas las noches y él se tomaba todo el tiempo que hiciera falta para que llegara al orgasmo, pero era muy tradicional para el sexo, suave y cariñoso (y lo amaba por eso), y nunca intentó ni le propuso hacer cosas nuevas. Ella muchas veces (y últimamente más seguido que de costumbre) cerraba los ojos y fantaseaba con nuevas experiencias: estar con dos hombres, con otra mujer, usar juguetes raros, y la más reciente, un poco de masoquismo. En todas sus fantasías Ricky estaba presente (para ella era una forma de no engañarlo) salvo en esta última. Sea que ella se imagine siendo el amo o, con más frecuencia, el esclavo, nunca el otro era su novio. No se imaginaba a Ricky llegar a esos extremos, por lo que descubrir que tal vez él también tuviera ganas de algo más fuerte en la cama, hizo que se excitara.
A la noche siguiente estuvo atenta a cada detalle mientras hacía el amor con Ricky: las mismas caricias, los mismos movimientos, nada fuera de lo normal. Deseaba que la tomara con fuerzas de la cadera y la penetrara con violencia, con movimientos rápidos y profundos, y no con esa lentitud y parsimonia con que lo hacía siempre. Y sin embargo, cuando despertó en la mañana, se sentía agotada y saciada como hacía mucho tiempo que no. Y la sorpresa fue mayor cuando al ducharse vio las marcas en su cadera, similares a las que tenía en los hombros pero más profundas y dolorosas además. ¿Sería que Ricky intuía de alguna forma lo que ella quería y se lo entregaba sin que ella se diese cuenta? ¿Pero tanto se sumergía en sus fantasías como para olvidarse así de su novio? Miró de nuevo las marcas en su cadera pero le costó imaginarse a su novio tomándola de esa manera. Pero por increíble que fuera, las pruebas estaban ahí. Pasó un dedo sobre unas de las manchas rojas y presionó suavemente. Un dolor suave salió de allí que recorrió todo su cuerpo haciéndola vibrar y estremecerse… y excitándola. Presionó de nuevo, esta vez más fuerte, y su otra mano descendió hasta su entrepierna. Ese día llegó tarde al trabajo.
En la noche ella quiso probar su teoría. Mientras él yacía encima de ella, lo imaginó (o imaginó a alguien más, puesto que todavía le costaba meter a Ricky en ese tipo de fantasías) besándola en el cuello, casi mordiéndola, y enseguida empezó a sentir sus labios carnosos en su piel, besando y succionando, su lengua humedeciendo su cuello, y deseó que siguiera así, que la mordiese hasta sangrar, que le arrancara la carne si era posible. Presa del deseo y la excitación, llevó ella también sus labios hasta el hombro de su amante y lo mordió todo lo fuerte que pudo. De inmediato él soltó un grito de dolor y salió de un salto de la cama, mirándola con ojos asustados. Encendió la luz de la pieza y le preguntó:

-¿Por qué hiciste eso?
-Pero si era lo que vos me hacías y pensé que también deseabas que te lo hiciera a vos.
-¿Lo que yo te hacía? ¿Acaso yo te mordí así?- Ella no decía nada… no sabía que decir. Él se puso los calzoncillos y su remera de dormir y le dijo: -¿Estás con otro?
-¿Cómo?- respondió ella sorprendida.
-¿Qué si estás saliendo con otro? Si tenés un amante. De eso hablo.
-Pero como podés pensar eso- le recriminó ella sentándose en la cama, cubriendo tan solo sus piernas con las sábanas.
-Vamos, no me mientas. No creas que no vi las marcas que te deja. La de los hombros y la cadera pensé que te las las habías hecho vos sola, pero esa del cuello…
-¡Pero yo creí que me las habías hecho vos!
-¡Lo que faltaba!- dijo él levantando la voz. -¿Nunca jamás te arranqué un cabello siquiera y ahora pretendés inculparme por esos moretones?- Ella intentó decir algo pero él la interrumpió. -Esperá. Dejame terminar. Entiendo que quizás quieras buscar emociones nuevas, que lo nuestro hace tiempo que cayó en la monotonía, pero entendé vos que esas cosas para mí no van.
-¡Pero creeme cuando te digo que no hay nadie más!- estalló ella en llantos. -¡Yo te amo a vos y sólo a vos!
-Escuchame. Todavía no terminé- se notaba el esfuerzo que hacía para parecer calmado. -Mañana tengo que viajar por el trabajo y voy a estar fuera toda una semana.
-¿Cómo? ¿A dónde vas? ¿Por qué no me lo contaste antes?
-Viajo a Ciudad Capital y fue algo que surgió hoy en la tarde, pero eso no es lo que importa ahora. Yo te amo más que a mí mismo, pero no voy a soportar una traición. Si la cagada ya te la mandaste, bueno, tenés esta semana para cortar con eso. Sólo te pido que si vas a seguir con esto, que cuando yo vuelva ya no estés acá para evitarme más sufrimiento. Y si decidís quedarte, nunca más vuelvas a mencionar el asunto.
-Pero, amor, ¿por qué no me creés cuando te digo que no hay nadie aparte de vos?
-Chau. Esta noche voy a dormir en el sillón- le dijo él terminando la discusión. Cuando se marchó apagó la luz de la habitación dejándola a ella llorando sola en la oscuridad.

Al otro día ella miraba horrorizada en el espejo el moretón que tenía en el cuello. Estaba exactamente en el lugar donde se imaginó que la mordía su amante, incluso se veían los dientes y la herida que le causó uno de ellos. Pero si no fue Ricky quien se la hizo… “No. Tiene que haber sido él. Yo nunca estuve estuve con nadie más.” Había duda en ese pensamiento.

La primera noche que pasó sin Ricky le costó dormirse. Odiaba dormir sola, y más sabiendo que su novio seguía enojado con ella. No la había llamado en todo el día y no respondió ninguno de sus llamados. Si tan sólo pudiera encontrar una explicación a lo que estaba sucediendo.
Apagó el velador y cerró los ojos para dormirse. Se imaginó a Ricky durmiendo detrás de ella, abrazándola. Eso siempre la confortaba cuando estaba sola, pero en su sueño la imagen de su novio empezó a distorsionarse y a tomar la forma de su extraño amante. Éste la abrazó con más fuerza y empezó a penetrarla por detrás con violencia. Ella gritó de dolor y placer a la vez, pero después se relajó y empezó a disfrutar también de la situación. Al final del sueño ambos jadeaban de placer mientras que su amante acababa una y otra vez dentro de ella, y después se desvanecía lentamente dejándola agotada y satisfecha como nunca antes lo había estado.
Por la mañana descubriría los hematomas en el ano, pero no la sorprendieron en lo absoluto. También comenzaron los primeros cambios en ella. Comenzó cambiando sus lápices labiales pasteles por uno “Rojo Carmín”, y las pinturas de uñas de colores claros por una “Negro Brillante”. Se sacó también los aritos insulsos de oro que llevaba y los reemplazó por unos largos colgantes de plata y piedras negras.
Dos días después despertó con los ojos y la cara hinchados (había soñado que la golpeaban mientras cabalgaba encima de su amante) y por la tarde cambió su cabello rubio, largo y ondulado por uno negro, lacio y cortado por sobre los hombros y con flequillo apenas encima de las cejas, que también las tiñó de negro. Al día siguiente compró su primera minifalda de cuero negro, botas taco aguja y guantes largos del mismo material. Cinco días después de la partida de su novio compró varios juegos de lencería erótica negra y sus primeros juguetes sexuales. Al sexto día su novio la llamó y hablaron durante quince minutos. Ella le dijo que estaba todo bien y él que llegaba al otro día por la noche. Ella le dijo que lo esperaba ansiosa y él que la amaba. Ella dijo que también.

Cuando Ricky entró en su departamento venía con la intención de reconciliarse como sea con su esposa (así la consideraba después de convivir por cuatro años), incluso si aún tenía su amante. Él podía darle todo lo que él otro le daba y más; no la iba a perder por unas estúpidas diferencias en la cama.
El departamento estaba a oscuras, salvo por una luz rojiza que salía del dormitorio.

-¿Amor? ¿Estás en casa? ¿Ya llegué?- la llamó él.
-Estoy en la cama, amor, esperándolo– le respondió ella.

Él tiró sus cosas sobre el sillón donde había dormido la última noche y fue hacia la habitación. Lo bueno de las peleas era la reconciliación, y después de una semana, sólo deseaba hacer el amor con su esposa. Iba dispuesto a hacer todo lo que ella le pidiese, pero nunca imaginó encontrarla como la encontró.
Ella estaba tirada sobre las sábanas con las piernas atadas a los pies de la cama y las manos esposadas a la cabecera. Estaba desnuda, salvo por un sostén diminuto y un portaligas de cuero de negro que sujetaban las medias caladas del mismo color. No llevaba nada debajo, y su sexo desnudo estaba húmedo y ávido por recibir placer. Una capucha negra de cuero cubría su cabeza, dejando sólo a la vista la nariz y la boca rojo carmín. Desparramados por la cama había todo tipo de artilugios sexuales, desde consoladores hasta látigos.
Ricky venía preparado para cualquier cosa menos para esto. Se quedó congelado en la puerta, sin poder hablar ni moverse. Ella no necesitó imaginar lo que vino a continuación. A pesar de que no veía nada sabía muy bien lo que ocurriría. El traje y la camisa de Ricky se desgarraron por detrás y algo lo golpeó en la espalda. Ahí donde fue golpeado la piel comenzó a abrirse y a sangrar, y la herida a hacerse más grande y profunda. Era como si algo estuviese atravesándolo de lado a lado, destrozando todo por dentro. Finalmente la camisa se abrió por delante y algo de forma humanoide bañado en sangre surgió del pecho de Ricky, quien cayó muerto con los ojos todavía abiertos y fijos en su esposa.
La cosa bañada en sangre se puso de pie, y a medida que el líquido iba cubriendo su cuerpo, éste tomaba forma y solidez. Cuando la transformación estuvo completa, habló con una voz seca, de ultratumba:

-¿Estás dispuesta a entregarme tu cuerpo, tu vida y tu alma, mujer?
-Sí, Amo.

Published in: on 1 junio 2007 at 16:57  Comments (23)  

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23 comentariosDeja un comentario

  1. Nunca conocerás la esencia del que duerme a tu lado ni tal vez, tampoco la tuya propia …

  2. Sublime, Poio. Es sublime…

  3. Ummmm… No me ha disgustado ;)

    Un besico!

  4. Lunis: gran verdad, sobre todo cuando quien duerme a tu lado no está al otro día cuando te despertás :P

    Sonja: gracias, guerrera. Notaste el parecido entre la protagonista y vos???

    Dulce Locura: eso significa que te ha gustado, o que te ha gustado poco nomás???

    sevemos

  5. Si cuando te despertás se fue, me deja sin cuidado. El problema es cuando sigue allí ….
    Besos lunáticos

  6. bueno ahora percibo tu lado perverso…..y eróticamente sensual…….LOS CAMBIOS A LA HORA DEL AMOR SON geniales………..no hay que caer en la monotonia……..pues eso aburre.Poio.Los dos ……..deben de estar de acuerdo despues TODO VALE basta que sea consensuado………………..!!!!!

  7. Lunis: si sigue ahí, en mi caso no hay que mucho que pensar… está pirada del mate seguramente :P

    aaaaiiii: soy perverso y eróticamente sensual??? No soy yo quien debe responder eso. Ahora los cambios a la hora del “sexo” (todavía no puedo hablar de amor en ese tema)… esa es mi especialidad ;)

    sevemos

  8. Es genial Poio, de esos cuentos de los que no te puedes despegar hasta llegar al final, de los que se te meten dentro, abarrotan tus sueños, te dejan marcas, rasgan tu ropa, humedecen tu sexo y luego aparece el señor humanoide y tu te dices: “¿pero porqué a mi no me pasan esas cosasssss?” ;-)

    Me ha gustado :-)

  9. ¿Que si noté el parecido?… uhmmm, algo intuí, si ;-)

  10. Sonámbula: para que pasen esas cosas sólo tenés que desearlas. Siempre habemos humanoides dispuestos a meterse dentro tuyo, abarrotar tus sueños, dejarte marcas, rasgar tus ropas y humedecer tu sexo ;)

    Sonja: tenés la imagen justa que imaginé para la protagonista, y no pude evitar usarla.

    sevemos

  11. ¿Y falta mucho para que comiencen a aparecerme las primeras marcas, amo?…

    ¿O es que no te esmeras lo suficiente en tus ataques nocturnos? :p

    Besos expectantes…

  12. Bue, me tendré que poner al ataque entonces. después no te acobardes, guerrera. recordá que “un guerrero toma todo como un desafío”, y acabás de desafiarme.

    Andá afilando las espadas, que la noche del Valhala dura mucho, y por la mañana las marcas en nuestro cuerpos van a ser muchas y deliciosas ;)

  13. ¿Acobardarme yo?…

    Por cierto, ¿qué me has hecho que apenas si puedo caminar? :p

  14. la historica pa sexy que no daria para que me pasar eso :P

  15. disculpa pero no faltaré a la sinceridad me parece una mierda de historia, más si fue inspirada por la canción de rata blanca “aun estas en mis sueños”, como arruinas la esencia de la musica i letra con tu morbosidad y desarreglo a la verdadera literatura…
    sigue soñando con tus tacos y mini falda :/

    • tienes Razon !
      es una muy buena cancion .
      no pueden ofender a con una historia porno la letra del compositor.
      la letra es de AMOR no de lujuria.

      • No me parece que se trate de aprovechar un tema de rata blanca para hacerle publicidad aun relato mediocre, no lo hubiere leido si no fuera por la fuente de inspiracion…

  16. Un cuento de terror un poco sadico & erotico

    Saludos Me Gusto La Historia.. Me gustaria tener el correo de SONJA….

  17. Muy buen cuento de terror me gustaria tener el correo de SONJA

  18. la imagen de sangre no era nada mas que satanas, el fundador del pecado quiere, que nuestro cuerpo sea lo unico en que nosotros pongamos atencion. pero Dios dice que si nuestro espiritu estuviese en alto la carne no nos ganaria. Busca primeramente el reino de dios y su justisia y “todo” lo demas vendra por añadidura …

  19. suena chido loko, enfermo yo tambien escribo me gustaria leer o intercambiar trabajos saludos !!

  20. la verdad me encanto este relato, aunque para nada me identifico con la protagonista ya que yo si tengo el placer de tener en la realidad ese tipo de fantasias…bueno gracias ..te mando besos…

  21. Excelente!
    Buena fuente de inspiración.. ;)
    #aguanteelMeTaL


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