Crónicas de Elhoss – 2

K-Rlos Sa-Ul, hijo, llegó al continente de Elhoss cuarenta años atrás, acompañando a uno de sus más antiguos compañeros, Sir Archie MadBradley (que los dioses le den descanso eterno) que venía a toamar poseción del trono del reino de Nectárpolis, del que había resultado ser heredero. Junto a ellos viajó también todo su grupo de aventureros, con la esperanza de comenzar una nueva vida en esta parte del mundo: Lovo, el feroz e indomable guerrero; Carandor, el gladiador bonachón; Siniestro, el paladín no tan justiciero; Suc-Tuc, el minotauro, puro músculos y nada de sesos; el ya citado Axel, el bárbaro descendiente de los adoradores de Odín; MacGarchigan, el doblegador de mentes; Kaneda, el asesino oriental; y Desireé, la clériga elfa. Todos tomaron asiento de inmediato en Nectárpolis y se pusieron al servicio de Sir Archie, salvo él, que viajó hasta la lejana ciudad de Haphassar, desde donde comenzó a forjar su imperio.

K-Rlos Sa-Ul, hijo, a diferencia de otros de su raza, había nacido con el don de engalanar a las personas con su labia. Pronto descubrió que podía hacerles creer cualquier cosa que él inventase, y empezó a usar su don para sacar provecho de los demás. De a poco fue convirtiéndose en un maestro del engaño, por lo que fue expulsado de su comunidad, que como la mayoría de las comunidades enanas, veían el engaño y la mentira como algo deshonesto, no propio de los de su raza.

Así fue que vagó durante un tiempo hasta que  conoció a los que conformarían en su familia durante muchos años. Pero para ser un maestro del timo y el engaño, hay que engañar a todos todo el tiempo. Por lo que se presentó ante sus futuros amigos vistiendo una pesada armadura que no le permitía moverse y arrastrando tras él (ya que no podía siquiera levantarla) un hacha de combate. Y dijo ser lo que hasta hoy muchos creen: un guerrero hecho y derecho. El tiempo mostró que era un mal guerrero, de hecho, pero K-Rlos Sa-Ul, hijo, jamás abandonó ese disfraz.

Una vez en Haphassar, invirtió el oro que llevaba consigo en una vieja taberna. Por la misma época conoció a Ivanhoe, cuya sabiduría e inteligencia fueron fundamentales para que él pudiera llegar hasta donde llegó.

Siendo Haphassar una ciudad portuaria, la mayoría de sus habitantes eran marineros de paso que sólo buscaban diversión, alcohol y mujeres. A K-Rlos Sa-Ul, hijo, se le permitió comercializar con las dos primeras, y aunque el juego arreglado le dejaba buenas ganancias, pronto se dio cuenta de que era en la prostitución donde estaba el negocio.

Por boca de Ivanhoe se enteró que la guilda local de ladrones era quien controlaba ese negocio, y decidió deshacerse de ellos. Como siempre, mediante engaños, logró reunirse con dos de sus cabecillas, a quienes envenenó y mató, declarando así la guerra contra la guilda. Gracias a sus antiguos compañeros logró ganar esta guerra, pero durante la noche se presentó ante los sobrevivientes diciendo que él venía tomar el control de la guilda. Y para demostrarles que él era el indicado, llevó a cabo la primera de sus grandes estafas.

Días atrás había depositado en el mayor banco de la ciudad una gran esmeralda que había obtenido en una de sus aventuras, considerada la gema más valiosa existente y cuyo valor era incalculable. Para asegurarse de que la joya estaría a salvo, le pagó al banco una cuantiosa suma de dinero en concepto de seguro, para en caso de que la piedra fuera robada el banco le pagaría una fortuna por la pérdida.

De más está decir que la joya no era más que un trozo de vidrio encantado, que junto a su natural habilidad para engañar a la gente, logró convencer a los dueños del banco de que la esmeralda era genuina.

Una semana después de su reunión con los sobrevivientes de la guilda de ladrones de Haphassar, durante la noche, él mismo ingresó al banco y robó la piedra, además de otros objetos de valor pertenecientes a familias ricas de la ciudad, en una operación que casi le cuesta la vida. El caso tuvo repercusión en todo el continente, puesto que el banco de Haphassar era considerado el más seguro después de los de Ciudad Unión, y debido a las pérdidas que ocacionó el robo (entre ellas el pago a K-Rlos Sa-Ul, hijo, del seguro por el robo de la joya, base de la futura fortuna del enano), el banco tuvo que declararse en quiebra y cerró sus puertas para siempre.

Cuando K-Rlos Sa-Ul, hijo, se presentó de nuevo en la guilda con las pruebas de que él había sido el que llevó a cabo el robo al banco, fue aceptado por unanimidad como líder de la guilda de ladrones de Haphassar, y desde allí comenzó a forjar su imperio, y su nombre empezó a escucharse cada vez con más fuerza en el bajo mundo.

Continúa acá…

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Published in: on 30 agosto 2007 at 16:21  Comments (3)  

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3 comentariosDeja un comentario

  1. Estos enanos y sus trapicheos…..

    Sigue, me gusta ;D

  2. jojo!! me acuerdo del robo :D
    Está bueno.

  3. iba a contar como fue el asalto, mirko, pero se me iba a hacer muuuuy largo… pero nunca pensé que la magia salvaje me iba a salvar en mas de una ocación esa vez :P


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