La Potra

        … De un lado estaba el escarnio de una pasión desgraciada; del otro la desventura del amor auténtico.
        …Situada entre el sexo gallardo y el sexo trucidado, entre el amor físico y el amor espiritual, compulsó la paz de la carne que produce uno y la seguridad del alma que provee el otro. Meduló las conveniencias de su afinidad con Daniel, que riman con familia, rango y etiqueta; y los bochornos secretos de su intimidad con Quinto, que aplacan el instinto y nada más. La mujer radiosa de media hora antes se tornó lúgubre. Y sin decir absolútamente nada, se apartó renunciando a su capacidad de elegir, convencida desde ya de su doble desilusión.

        Fue un encuentro fantasmal. Sin palabras. De abundosa entrega personal. Al mismo tiempo ensimismada y vehemente. Pródigo de ofrendas. Sin pensar ni medir nada. Piafante. De carne desabrochada y deseo en libertad. Jugoso. Ensimismándose en las vehemencias fundamentales de la vida.
        Oficiantes apurados, no se sujetaron al ritual de recatos, cumplidos y caricias que se estilan en el introito de las misas de amor. Manos y mentes agitadas por el viento lúbrico, en vez de desatar, desgarraron; en vez de rogar, aprehendieron. Así, entre urgencias y apremios, salmodiaron la liturgia erótica en el altar de la naturaleza. Fue una misa mayor cantada en el lugar de siempre, bajo un badalquín de cedros azules. Sobre la manta de vicuña siempre, mantel de senos palpitantes y muslos tensos. Dentro de la calma eclógica de siempre, constelada de ayes, suspiros y luciérnagas.
        Lejanos relámpagos, casi en la línea del horizonte anticiparon las luces del alba. Bajo el techo de la noche aún hubo tiempo  para nuevos jubilosos desbordes. Verenna y Quinto fueron leales y fieles al ansia hasta quedar los nervios laxos. Sabiuría y recidumbre rimaron por última vez la estrofa concupiscente.

LA POTRA                
“Estancia Los Capitanejos”

Juan Filloy (1967)          

Novela de pasiones, transcurre en una típica estancia británica al sur de Córdoba (cerca de Rio Cuarto). Abundante de sexo y de debates intelectuales, de fuerte erotismo en un contexto de costumbrismo gauchesco, el tema es la furiosa lucha de los instintos contra las represiones, versión filloyana de la tensión entre civilización y barbarie.

(Sobre prólogo de Mempo Giardenilli)

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Estos son algunos extractos del último libro que leí, y lo posteo por varios motivos. El primero, es para cumplir con otro meme que me envió Noemí, así no se van acumulando los tantos que les debo. El segundo es porque quisiera hablar un poco del escritor.

Juan Filloy (también en Wikipedia) era a la vez un gran conocido y completo desconocido para mí. Conocido porque tuve la oportunidad de conocerlo personalmente ya que resulta ser que era tio de la madre de un amigo mio. Gracias a ella fue que tuve acceso por primera vez a sus libros, pero como era pendejo todavía no les di bola y no leí ni uno siquiera. Y esa es la razón por lo que también me era completamente desconocido. ¡Qué error! Cuando Filloy murió, a los 105 años (1894-2000), todo el mundo empezó a hablar de él, como suele ocurrir con muchos grandes escritores. No sólo porque había vivido 3 siglos (idea que no comparto porque el siglo XXI comenzó en 2001), sino por su vasta y desconocida obra. Filloy escribió cerca de 60 libros entre novelas, poesía y relatos, de los cuales sólo la mitad fue publicada por alguna editorial. Los otros fueron publicados por el mismo escritor en pequeños tirajes de 300 ó 500 volúmenes, que regalaba o vendía de forma personal. Ahora, que leí la que es considerada su mejor obra (junto a Caterva), me arrepiento de no haber leido muchas de esas ediciones caseras cuando tuve la oportunidad. Es un escritor de “prosa perfecta” según leí por ahí, y la verdad es que tiene un conocimiento tal del lenguaje que es necesario un diccionario al lado para entender ciertos términos que usa. Y por supuesto, y por eso es que lo quiero recomendar hoy, es cordobés :P

 La tercera razón es a causa de un post que subió hace un tiempo atrás Sonja y que esta novela me trajo al recuerdo todo el tiempo. Más que el post en sí, la discusión (o intercambio de comentarios si quieren) que tuvimos después, no sólo en el blog sino con Luna por msn. Y es que en esta historia, la potra, Verenna Brigss, inglesa de nacimiento, nacionalizada argentina, se debate entre el amor puro y sincero que le prodiga Daniel Swinburn, su novio y prometido, y el frenesí al que la lleva Quinto Ochoa, un peón de su estancia, joven y gallardo.

La elección de Verenna se ve precipitada (y diría canalizada también) por un hecho trágico que altera su vida. Y aunque la elección fue la correcta, al menos para mi forma de pensar, no me gustó la manera en que lo hizo. Verenna es una mujer hermosa, inteligente, potente y está en el cenit de su vida sexual. Tiene tanta sed y hambre de sexo como de bebida y alimento. Y ante la caballerosidad de su prometido, criado bajo las costumbres británicas, que por respeto se niega en satisfacerla hasta después del casamiento, ese deseo se lo satisface Quinto, quien está completamente enamorado de su patrona, y acepta sus juegos sin poner objeciones. Pero Quinto no es para Verenna más que su consolador: sus relaciones las describe como “masturbaciones heterosexuales”.

Y es acá donde choco. Yo creo más en el sexo que en el amor. Pero el sexo es algo que se hace de a dos, y donde los dos se satisfacen en el otro sus deseos. Pero en esta relación ninfómana, ella sólo satisface sus propios deseos usándolo a él para tal fin, sin importarle que es lo que él piense o sienta. Bien puede ser al revés la historia, la del galán que satisface sus apetencias sexuales en su enamorada sirvienta. Ambas me parecen detestables.

Yo soy un tipo que aún no conoce a fondo eso que llaman “hacer el amor”. Lo he acariciado, atrapado entre mis manos alguna vez, pero nunca pude retenerlo. Pero en mi vida sexual (escasa pero plena) siempre me entregué al máximo a mi compañera. Mi placer está en verla a ella gozar. De ahí supongo mi éxito en la cama (quiero pensarme un exitoso y no uno que se acostó con un montón de mentirosas :P ). Por eso es que la protagonista de esta novela me trajo sensaciones encontradas. Por un lado el hecho eligiera la pasión en lugar de la castidad victoriana en la que fue criada, y sobre todo con alguien considerado de menor clase que ella, tan solo porque la satisfacía sexualmente más que nadie, me pareció perfecto. Pero el que no se haya entregado nunca a él en alma, sólo en cuerpo, dejándose arrastrar por la lujuria de su amante, pero nunca entragándole la propia, no me gustó nunca, y por esa razón me chocó tanto la protagonista, al punto tal que realmente deseaba que se quedase sola y que el pobre de Quinto la dejase por otra. Supongo que ese sentimiento viene de que siendo hombre, no puedo soportar que una mujer juegue con uno. Pero tampoco permito que un hombre juegue con una mujer. Al menos yo no me permito más hacerlo.

El final trágico de la novela deja entrever una luz de esperanza, y si alguna enseñanza deja esta historia (si son de los que les gustan encontrar enseñanzas y mensajes escondidos en cada cosa que leen), yo diría que es este:

“Se puede llegar a amar a alguien mediante el sexo, pero sin sexo, el amor irremediablente muere.”

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Published in: on 3 septiembre 2007 at 23:02  Comments (16)  

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16 comentariosDeja un comentario

  1. Hay personas que son incapaces de percibir al otro, su gran egocentrismo (soberbio, inseguro, temeroso) se los impide y no saben la exquisitéz que se pierden.
    Quitarse la ropa es muy fácil, vuela sola! jajajaja pero quitarse la armadura a algunos se les complica….
    Besos de Luna

  2. No estoy de acuerdo con la cita final.

    Un beso dulce

  3. Vamos, que ha sonado un poco borde… Simplemente es lo que pienso. Espero que no te haya sentado mal.

    Besos

  4. Luna: a mi se me complican los corpiños con prendedor atrás, son algo así como una armadura, no???

    Dulce Locura: la frase la tiré como el mensaje que me dejó el libro, con la que estoy de acuerdo a medias. Se puede llegar a amar a alguien y no tener relaciones con es persona, pero llega un momento que son necesarias. El amor platónico existe, pero no dura para siempre.

    sevemos

  5. Problemas para abrir botellas con encendedores vaya y pase.
    Pero para desabrochar corpiños????!!!!!! Un artesano????!!!!!!! naaaaaa!

  6. no pierdo tiempo… se los saco por arriba de la cabeza y ya ;-)

  7. bueno, por un lado creo que el texto esta bueno, entiendo a lo que queres apuntar con tu reflexion, pero no coincido del todo con la última fase.
    no creo que solo sea amor o sexo, yo creo en el equilibrio.

    Saludos

  8. a eso apunto presisamente, al equilibrio. como le aclaré a Dulce Locura, la frase es lo que me dejó el libro cuando lo terminé de leer.

    si se logra un equilibrio entre ambas cosas podés considerarte realizado.

    el asunto es que la protagonista del libro (Verenna) se desenamora de su novio al no poder tener sexo con él y por el contrario, sobre el final comienza a sentir cosas por Quinto, a quien sólo consideraba su macho y nada más.

    pero seamos sinceros… quien aguanta un romance largo sin tener nunca sexo con su pareja???

  9. sinceramente yo no podria. Ya que uno expresa y siente muchas cosas cuando se conecta de manera sexual con su pareja.
    Se comparten cosas que no siempre se dicen y que renuevan la energia de la pareja.

    Es un tema mas que interesante poio y la verdad es que podria pasarme horas hablandolo.
    Un beso

  10. “Se comparten cosas que no siempre se dicen y que renuevan la energia de la pareja”
    Me gustó eso, en realidad es asi.
    Pero no siempre se tiene sexo con la pareja, ya no siempre se tiene una pareja e igual se puede gozar del sexo. Es este caso tambien se comparten cosas que se dicen menos que en el otro caso y la energía que se renueva es la individual?
    Besos de Luna

  11. Luminicus, lo que decís tiene pinta de ser cierto, que se yo, nunca estuve en pareja así que no puedo asegurar nada al respecto. Pero, y de paso le contesto a Luna, sí, el sexo casual te renueva totalmente, salís con nuevas y mejores energías, además del ego elevado.

    por otro lado, hablando del tema con la Tota, está también el hecho de que en una pareja formada y en la que hay amor, el sexo pasa a segundo plano. Pero a la hora de formar una pareja, me parece sí lo más importante.

    sevemos

  12. Uhm… Me resulta un tanto denso este autor.

    No entiendo eso que dices de que crees más en el sexo que en el amor; a qué te refieres, ¿a que si se forma una pareja, sea sólo por mera atracción sexual pero luego, la fuerza de esa unión esté en función de si hay amor o no?

    Para mí como sexo y amor van de la mano… Quiero decir, que no soy capaz de llegar a una intimidad con una persona por la que no sienta nada; para mí el sexo es la máxima expresión de afecto, el grado más profundo, puro y real de comunicación entre dos personas.

    Un besito :*

  13. Y lo de que el sexo pasa a 2º plano cuando formas una pareja tampoco estoy de acuerdo, al revés. Se perfecciona, se armoniza, se eleva al máximo de placer cuando conoces bien y amas al otro.

    Y ya.

    Creo.

    Si se me olvida algo vuelvo ;)

  14. Permitime no estar de acuerdo con la tota y con vos. Esto es asi: “… está también el hecho de que en una pareja formada y en la que hay ABURRIMIENTO, TEDIO, EMBOLE, el sexo pasa a segundo plano…”
    El sexo es super-importante en una pareja y en ese sentido (por lo que me acuerdo jajaja) estoy de acuerdo con Tamaruca en su último comment.
    A propósito: Le mandaste mis saludos a la tota?

  15. Eros y thanatos, sexo y muerte. Irremediablemete unidos.

    AMOR. El que ama y “hace el amor” como se suele decir, busca una unión del alma con otra alma a través de la piel.

    SEXO. El sexo es mucho más que esto. ¿Por qué? Porque un orgasmo es una pequeña muerte, porque sientes una atracción irracional hacia ese absoluto vacío, porque el éxtasis te cuelga de un finísimo hilo en el abismo de la muerte, de la que vuelves a salir exhausto, milagrosamente. El sexo es atracción y miedo a la vez a la muerte, a la pérdida de control, al olvido del “yo”, aunque sea por unos instantes.

    En fin, perdón por la parrafada, yo en realidad no entiendo nada de esto… me salió asi.

    chau

  16. Tam: yo pienso que las dos son cosas importantes y deberían ir de la mano. Lamentablemente nunca pude lograr hacerlo (al menos no durante mucho tiempo). Pero no niego que una pareja que se forma por mera atracción sexual y en la que se descubren nuevos sentimientos con el tiempo tiene más posibilidad de duración que la que se forma por amor y después descubre que en la cama se aburren. Si tenés tiempo leete un escrito que le dediqué a Luna en un post anterior, “Antología de la Literatura Fantástica”.

    Con respecto al otro tema, y le contesto también a Luna, no me refería a que se pierde el acto sexual, probablemente sea mejor, pero en la mayoría de las parejas formadas que he conocido, ya no es algo que se practique todos los días (o sí) pero no es como cuando recién te estás conociendo que lo único que querés es encamarte con tu novia y ya. Si un día o dos o tres no pasa nada, eso tampoco repercute en la pareja. No se si me explico, tal vez la Tota debería expresarse en lugar mio.

    Y sí, le mandé tus saludos :P

    Sonámbula: exácto. y esa pérdida del yo es lo que mueve al mundo. cuando quieras morimos juntos ;-)

    sevemos


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