Un millón de besitos

Soy vulnerable a tu lado más amable,
soy carcelero de tu lado más grosero,
soy el soldado de tu lado más malvado
y el arquitecto de tus lados incorrectos.
 

Mis labios se posan con suavidad en su mentón. Una de mis manos  la toma por el hombro, la otra la abraza por la cintura. Un besito.

Mis labios buscan su cuello. Con la mano con la que la abrazo levanto su blusa, sólo un poco, de manera que el dedo menor acaricie su piel. Dos besitos.

Mis labios ahora van por su hombro. Corro su blusa hasta dejarlo descubierto y con el dedo índice atrapo el bretel de su corpiño. Apoyo mi boca en la marca que le dejó en la piel. Tres besitos.

Soy propietario de tu lado más caliente,
soy dirigente de tu parte más urgente,
soy artesano de tu lado más humano
y el comandante de tu parte de adelante.

Ella posa una mano en mi pecho, como poniendo distancia. Levanto la cabeza y la miro. Tiene los ojos cerrados.

-Seguí -me pide.
-¿Estás segura? – le digo. Duda unos segundos.
-No -larga en un suspiro. -Pero es lo que quiero.

Deslizo mi mano por debajo de su blusa hasta rozar la curva de su seno. Abre los ojos y me mira fijamente.

-Despacio -pide esta vez. Cierra los ojos y repite: Despacio.

Con los dedos recorro lentamente la curva de su seno por debajo del corpiño. Los dedos de la otra mano tamborillean sobre la piel de su hombro desnudo. Mis labios se posan allí con suavidad. Cuatro besitos.

Soy inocente de tu lado más culpable
pero el culpable de tu lado más caliente.
Soy el custodio de tus ráfagas de odio
y el comandante de tu parte de adelante.

 

Perdiendo imagen a tu lado estoy mi vida,
mañana será un nuevo punto de partida.
Soy vagabundo de tu lado más profundo;
por un segundo de tu cuerpo doy el mundo.

Con una de mis manos recorro ida y vuelta, suave y lentamente, el camino desde el valle de sus senos hasta el bosque de su sexo. Nuestras bocas niegan la separación, fundidas como están en este último beso. Me voy apartando de a poco, para estirar al máximo el momento. Finalmente me siento a su lado y empiezo a recorrer con la vista y la yema de los dedos su cuerpo desnudo. No hay centímetro cuadrado de su piel que no haya explorado con mis labios. No hay parte de su cuerpo que no se haya extremecido con cada uno de mis besos.

Qué más quisiera que pasar la vida entera
como estudiante el día de la primavera,
siempre viajando en un asiento de primera,
el comandante de tu balsa de madera.

-¿Deuda saldada? -le pregunto.
-¡Hummm! -gime ella. Se retuerce en las sábanas, acercando su cuerpo al mio para sentir de nuevo el contacto de nuestras pieles. -Creo que me debés un millón más -me dice. -Un millón de besitos más.

Me fui. Nunca volví a saldar esa deuda.

Sólo, estoy sólo y estoy buscando.
Es a alguien que me está esperando,
que me entienda y si no me entiende
alguien que me comprende.
Alguien para recordar
de memoria cuando estoy de viaje,
cuando estoy muy lejos y
soy un vagabundo y camino bastante
alrededor del mundo.
Pero quiero volver a mi casa
(a alguna casa)
para encontrar a esa princesa vampira
que respira.
Que respira y me mira.

La parte de adelante
Andrés Calamaro

Published in: on 15 octubre 2007 at 21:54  Comments (13)  

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13 comentariosDeja un comentario

  1. Nos gusta, nos gusta. Mi siamés mexicano y yo hemos estado muy contentos.

  2. Muy bueno, me pone un poco mal en estos momentos, pero es genial.

  3. Muy bueno, muy bueno.
    me dieron ganas de recibir un millon de besitos.

    besotes

  4. Esas deudas no saldadas alimentan el valle de las tinieblas, la humanidad No te lo agradecerrá Poio, podés estar tranquilo jajajajaja!

  5. Simplemente genial, besos

  6. Tienes que buscar a tu acreedora. No puedes dejar sin saldar una deuda así.
    Incluso… corresponde pagar con intereses…

    :)

  7. Ummmm… Aunque no solemos coincidir en gustos musicales, diré que Calamaro no está nada mal. Esta canción me gusta.

    Buen texto. ¿Por qué no saldaste tu deuda?

    Un beso dulce

  8. Qué buena pregunta Dulce Locura!

    Respecto de Calamaro ese tema me pega mal! jajajaja pero me encanta

  9. ¿Cómo? ¡No! Nunca empieces algo que no puedes terminar, ¡hum! ¡Vuelve ahora mismo y cumple con esta pobre criatura! Oisshhh… retiro lo de que eres bueno… ¡Buena pieza es lo que eres! ;)

  10. Jejeje! Chulísimo el texto, Poio! Todo el mundo a besuquear!!! :-P

  11. gracias a todos/as por los halagos… hoy me están haciendo falta. pasando a un medio más íntimo…

    Mena: tu siamés y vos necesitan urgente un psicólogo, sabían??? :P

    Topa: buscate una amante y vas a ver como se te pasa :P Eso cura todos los males!!!

    Lumínicus: cuando quieras ;-)

    Luna: y como no quiero deberle nada a nadie, me puedo ir a dormir tranquilo :P

    Botón: yo creo que ahora es al revés… la que está en deuda conmigo es ella. Y con intereses.

    Dulce Locura: jajaja debemos seguir sin coincidir porque a mí Calamaro no me gusta :P Elegí el tema porque a ella SI le gustaba.
    La deuda no la saldé porque me gusta recibir algo a cambio y no pagar sólo por pagar. Un trato es un trato.

    Tam: siempre término lo que empiezo (bien o mal es otra discución) y para mí esto quedo terminado, saldado y con las cuentas claras.

    Sor Tea: no se ven bien esas palabras en boca de una monja, hermana :P

    sevemos

  12. Nadie deja esas deudas sin saldar . . . ó si?

  13. Insurrección!!!


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